Lanzamiento del satélite SOAR, en el marco del proyecto Discoverer, liderado en España por la UPC

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Investigadores de los centros de investigación Turbulence and Aerodynamics in Mechanical and Aerospace Engineering Research Group (TUAREG), el Grupo de Investigación e Innovación de la Construcción (GRIC) y el Grupo de Investigación en Ciencias y Tecnologías del Espacio (CTE-CRAE) de la UPC, participan en el proyecto europeo Discoverer, con el objetivo de rediseñar los satélites de observación de la Tierra (EO) para hacerlos mucho más pequeños (cubesats) y que puedan orbitar en altitudes muy inferiores a las actuales, en las llamadas VLEO (por sus siglas en inglés de Very Low Earth Orbit), a una distancia de entre 200 y 450 km de la Tierra.

El proyecto Discoverer está dividido en cinco grandes ámbitos centrados en la investigación sobre materiales que resistan la erosión debida al oxígeno atómico, en la tecnología para fabricar motores optimizados para trabajar en este tipo de órbitas, en el diseño de superficies aerodinámicas adaptadas a las condiciones VLEO, en la construcción de una cámara de oxígeno atómico para experimentar en la Tierra y, finalmente, en la búsqueda de oportunidades de negocio y de un nuevo mercado que pueda interesar el sector empresarial aeroespacial. Es en este último ámbito en el que participan los investigadores de la UPC.



En el marco del proyecto DISCOVERER se lanzó el Satellite for Orbital Aerodynamics Research (SOAR) en el marco de la misión CRS-22 de SpaceX, el 3 de junio, desde el Centro Espacial Kennedy (Florida, Estados Unidos). Este CubeSat-3U llegará a la Estación Espacial Internacional, desde donde se pondrá en órbita. Mientras esté orbitando, el satélite se controlará desde una estación terrestre de la Universidad de Manchester donde se llevarán a cabo y se analizarán los experimentos a bordo. Los datos recibidos del satélite se devolverán a los científicos que estudiarán las interacciones entre la atmósfera residual en estas órbitas bajas y los nuevos materiales desarrollados, que podrían reducir la fricción y aumentar el rendimiento aerodinámico.

Actualmente, ni las agencias espaciales ni las empresas del sector aeroespacial utilizan franjas orbitales tan bajas por las dificultades técnicas que conlleva, debido a la presencia de una tenue atmósfera que genera resistencia en los ingenios aeroespaciales, y también debido a elementos muy reactivos, como el oxígeno atómico, que acaban degradándose en poco tiempo.

Como resultado de este proyecto, los satélites de próxima generación que se construyan serán mucho más pequeños, más ligeros y menos costosos de lanzar, y obtendrán imágenes e información con mejor resolución que los actuales, ventajas que abren la puerta a nuevas oportunidades de negocio para el sector aeroespacial.

El proyecto Discoverer está financiado con 5,7 millones de euros por la Unión Europea. Participan 9 universidades y empresas europeas, lideradas por la Universidad de Manchester (Reino Unido).