Mejora de la eficiencia de los tratamientos fitosanitarios en cultivos de tomate exterior en el Baix Llobregat

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La Unidad de Mecanización Agraria (UMA UPC) ha demostrado la eficiencia de una nueva técnica de aplicación de productos fitosanitarios alternativa a las tradicionales, en cultivos de tomate exterior en el área de producción hortícola del Baix Llobregat.

Actualmente, los agricultores de esta zona realizan mayoritariamente los tratamientos de productos fitosanitarios de manera manual mediante mochila y pistola, y en algunos casos mediante un cañón hidroneumático. Está demostrado, sin embargo, que estas técnicas tradicionales de aplicación no son las más adecuadas para conseguir un recubrimiento óptimo de los productos fitosanitarios en el cultivo, y pueden ser origen de fuentes de contaminación al medio. Este aspecto es especialmente relevante sobre todo en zonas rodeadas de áreas sensibles (zonas habitadas, de recreo, cursos de agua, de especial protección de las aves, etc.), como es el caso del Baix Llobregat. Además, los sistemas manuales de mochila y pistola son muy difíciles de regular, y es complicado por parte del agricultor ajustar las condiciones de trabajo para alcanzar unos volúmenes de aplicación por hectárea adaptados al cultivo a lo largo de la temporada. En cuanto al recubrimiento del producto, dependen en todo momento del movimiento del brazo del aplicador, por lo que se acostumbra a detectar zonas del cultivo donde se aplica una cantidad de caldo muy superior al necesario y, en contrapartida, otras partes del cultivo con una cobertura muy deficitaria.


 

Como alternativa se ha probado aplicar los tratamientos fitosanitarios a partir de carretillas de pulverización disponibles comercialmente y equipados con barras verticales dotadas con boquillas de abanico. Así se logra una mejor calidad del tratamiento fitosanitario en cuanto al recubrimiento del cultivo, y se minimiza el volumen por hectárea que se aplicará (hasta un 20%). En consecuencia, se minimizan los riesgos para el aplicador y las pérdidas de producto hacia el medio, al tiempo que se mantiene la eficacia biológica de los tratamientos. El proyecto se ha centrado en los tratamientos para el control del mildiu y de la alternaria, enfermedades con una gran incidencia en la zona.

El proyecto ha sido financiado por el Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña.